La Denominación de Origen Rías Baixas,
hoy en día una de las más emblemáticas de nuestro país,
se extiende por un conjunto de zonas de Galicia que tienen una serie de
condiciones físicas comunes que identifican y originan las características
de sus vinos. Estas cinco subzonas bien diferenciadas son: Ribeira do Ulla,
Val do Salnés, Soutomaior, Condado de Tea y O
Rosal.
El valle de O Rosal se encuentra en el suroeste de la
Comunidad gallega y sobre la margen derecha del río Miño,
frontera natural con nuestra vecina Portugal. Además de la
imponente Serra do Argallo, que protege el valle de los vientos del norte,
destacan aquí los campos de cultivo en los que frutales, hortalizas
y viñedos se funden en armonía con el paisaje, otorgándole
un particular encanto.
Célebre por su especial microclima, con temperaturas
suaves durante todo el año gracias a su privilegiada situación
geográfica e influencia atlántica, O Rosal representa todo
un referente en el mundo vitivinícola.
Es aquí en donde los vinos están personalizados por llevar
en su composición, además de nuestra reputada uva Albariño,
otras variedades como el “loureiro” y “caiño blanco”.
Vinos de intensos aromas y ligera acidez, plenos en
boca, agradables y atractivos que no pasan desapercibidos ante los paladares
más exigentes.
Pero además de este carácter vitícola que, sin duda
alguna, constituye la principal actividad de la región, destaca también
la zona por su apreciada gastronomía, maridaje perfecto de nuestros
caldos y su carácter hortícola, concentrándose aquí,
gracias a sus excepcionales condiciones climáticas, el mayor número
de sociedades dedicadas a esta labor dentro de la geografía española.